TOXINA BOTULÍNICA
La toxina botulínica es una proteína purificada que actúa relajando los músculos faciales subyacentes responsables de las arrugas dinámicas, esas líneas de expresión que aparecen con el movimiento facial repetido. Al inhibir temporalmente la contracción muscular, este tratamiento suaviza estas líneas y arrugas, brindando una apariencia más fresca y juvenil. De este modo el popular botox puede ser la solución ideal para las líneas horizontales que se forman en la frente, las patas de gallo de los ojos o los surcos verticales del entrecejo.
¿PARA QUÉ SE UTILIZA?
- Arrugas de expresión: se inyecta una cantidad en un músculo facial determinado y se logra su bloqueo. Esto causa relajación y debilidad muscular local. Es una técnica sencilla, eficaz y segura que elimina o disimula las arrugas de expresión faciales y los resultados se suelen mantener aproximadamente 6 meses.
- Hiperhidrosis o excesiva sudoración: se realizan inyecciones de toxina muy diluida en las áreas a tratar de forma superficial. con ello se logra debilitar la actividad de las glándulas sudoríparas responsables de la excesiva sudoración.
¿QUÉ EFECTOS SECUNDARIOS TIENE?
Son mínimos y transitorios, relacionados con el lugar de la inyección. Puede presentarse ligera inflamación o rojez, pequeñas molestias alrededor de la zona de inyección de forma transitoria.
Tras la aplicación puede aplicarse maquillaje en la zona tratada, siempre evitando masajear o presionar el área durante algunas horas. Tras la inyección en la región frontal puede haber dolor de cabeza, especialmente tras el primer tratamiento.
Todos estos efectos suelen ser leves, autolimitados y reversibles.



